TAÜLL EN LA RUTA DEL ROMÁNICO
La iglesia de Sant Clíment es un edificio de planta basilical con tres naves separadas por columnas. El techo a dos aguas está cubierto de madera. La cabecera del templo consta de tres ábsides semicilíndricos cubiertos con bóveda de cuarto de esfera y tejado cónico. Lo más espectacular del templo es el campanario, torre de planta cuadrada de seis pisos de altura adosado a la fachada sur, con arcuaciones ciegas, lesenas y frisos de dientes de sierra. La decoración de los ábsides del templo es de tipo lombardo. En la iglesia de Sant Climent tiene particular relevancia la imágen del Cristo Salvador o Pantocrátor del ábside central. También gozan de interés los demás personajes de los murales que están en la capilla. Los murales son representación de la fe que se vivía y transmitía en el S. XII. Los íconos están inspirados en la Sagrada Biblia, como los frescos de Caín y Abel que representan el bien y el mal en el mundo o el del Jucio Final con el retorno de Dios impartiendo su justicia a los hombres. La imágen central del Pantocrátor que significa Todopoderoso es la de Creador y Juez de la creación, de un Dios que promete la Vida Eterna y que da la luz de la vida a quién le siga. La idea de los clérigos en conjunto con los obradores de los frescos-murales era crear una sola imágen con una idea central del Dios Creador, Salvador y Redentor de la humanidad.
Los pintores románicos no imitaban lo que veían con sus ojos, seguían unas pautas precisas a sus ideales y lo que se les pedía que pintasen. Sus propias ideas las imprimían sobre todo en cenefas, bandas de colores, mandorlas y otros fondos abstractos, de formas esquematizadas y geométricas. Se centraban en las caras, las manos o el ropaje. En Taüll hay sectores únicos de referencias de la pintura de estilo románica. La diferencia con la pintura gótica, renancentista y barroca era exactamente lo contrario del románico. El románico como hemos dicho se centraba en ideas propias y abstractas. El gótico, renacentista y barroco se centraba en lo que veía al natural. Algunos artistas calificaron el arte románico de "bárbaro" porque los valores sobre la pintura religiosa eran muy distintos hasta el S. XX. Aunque el S. XX es un siglo calificado como antireligioso, sin embargo es en esta época cuando el espectador común y los nuevos artistas mirando el lado abstracto de las obras han dado un lugar predominante y significativo al arte pictórico románico de los S. X - XII.
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